Mi proceso creativo, infalible y a prueba de fuego
- El Doctor Opio

- 9 sept 2021
- 7 min de lectura

Desde el momento en que empecé a estudiar la carrera de arquitectura, me han enseñado diferentes arquitectos, despachos y métodos de diseño para la creación de proyectos, con el fin de diseñar de la manera más óptima y perfecta. La mejor inspiración siempre es observar cómo trabajan los demás.
Y mi caso no fue diferente, en verdad me sirvió bastante la experiencia de la gente que tiene años trabajando en nuestra profesión. El fundamentar tu estilo de diseño en algo que ya existe es quizá el mejor consejo que puedo darte aquí y ahora mismo. Podrías marcharte ahora, pues ya te he enseñado algo nuevo y te puedes dar por bien servido.
Pero, si te interesa, estoy a punto de desglosar mi propia reglamentación, aquella que uso para diseñar, y que yo veo como un instructivo casi perfecto.
Esta serie de pasos no son para nada rígidos, claramente pueden desbaratarse en miles de procesos que se pueden tomar para llevar a cabo un proyecto. De hecho, si encuentras alguna inspiración o deseas tomar en cuenta mi propio proceso, créeme que me sentiría más que halagado.
Mis normas personales que tomo en cuenta para la creación y diseño de un proyecto, están catalogadas por grupos, que engloban básicamente todo lo que les voy a explicar. Para mí es bastante obvio, usualmente no suelo pensar mucho en desglosar estos grupos porque, básicamente yo los inventé y me los sé de memoria.
Haré lo mejor posible para explicarlos y que les sea fácil entender a lo que me refiero.
Ahora, antes que cualquier cosa, antes que si quiera ponerme a garabatear y pensar qué color de piso voy a meter, mi cerebro pasa por un primer proceso, o la primera norma que debo llevar a cabo:
1. Recolección
Cariñosamente apodada de esa manera, es a como yo me refiero al proceso de investigación. Usualmente dentro de este grupo englobo todo en lo que obtención de información útil se refiere, aquí entra las dimensiones del terreno, ubicación geográfica, orientación, y quizá la más importante de todas: la obtención de los reglamentos de construcción de la zona.
Esta última, de un tiempo hacia acá, me ha parecido de las más vitales para la construcción, y es un requisito que todo arquitecto se debería poner, como es mi caso, en una necesidad.
Es bastante sencillo agarrarse a construir con las propias ideas, porque uno piensa que el talento y la creatividad es suficiente. Muchas veces se nos olvida, que cualquier lugar en donde pongamos un pie, muy probablemente cuente con leyes y reglas que estipulen cómo y de qué manera se va diseñar la arquitectura del sitio. Desde cosas que parecen obvias como No debes comerte espacio de banqueta o vía pública para ampliar tu lote, hasta casos específicos de construcción que te dictan la distancia a la que debes empezar a construir cuando se encuentra, por ejemplo, un cuerpo de agua.
Es sumamente importante que revises reglamentos, pues sólo de esa manera, lograrás verificar que después tus propias normas de diseño, no interfieran para nada con las ya existentes.
También, no sólo se trata de la normatividad, en mi proceso de recopilación, también se toman en cuenta datos más imaginativos. La dirección a la que apunta el terreno, y su metafórica coincidencia con elementos a su alrededor, las vistas que tiene de la ciudad, la historia que ésta tiene, son factores que, si bien pueden ser útiles o no, es importante tomar en cuenta para nuestro siguiente paso.
2. Filtrado
Después de durar horas investigando, consiguiendo incluso los datos más extraños como, por ejemplo, la distancia que tiene el terreno hasta Grecia, es cuando uno se prepara su café, y empieza a reorganizar todo lo que ya tiene a la mano.
Se podría tomar este paso como el proceso real de diseño, en donde uno realmente tiene esta lluvia de ideas, y la creatividad se hace presente.
Sólo teniendo todos los datos sobre la mesa es cuando realmente puedes moverte con libertad. Y lo más importante, si nosotros estamos diseñando para un cliente, su opinión y su persona deben ser MUY PRESENTES.
Con eso no me refiero directamente a que el cliente deba estar con nosotros diseñando y afilando nuestros lápices. No, hablo de la idea de nosotros conocer a ese sujeto (que a veces puede ser hipotético) al que le estamos construyendo. Desde una casa para un empresario, hasta departamentos de estudiantes que incluyan edificios recreativos y locales comerciales, todos los proyectos cuentan con un usuario objetivo.
Y, claramente, tal o cual diseño debe estar fundamentad para que, a la hora de construirse, no sólo responda al reglamento, sino también al contexto en el que se encuentra. Porque, cómo justificarías la construcción de un gimnasio olímpico sin la inclusión de rampas de discapacitados y mobiliario que funcione para éstos. Los discapacitados también entrenan y compiten en estos eventos.
¿Se entiende a lo que me refiero? Este proceso sirve básicamente para sentar las bases en las que se va sostener tu diseño. Si es una casa residencial para un biólogo marino en Mazatlán, puede ser que quizá, ¿su vivienda sea orientada hacia el mar? ¿Cuente con simbolismos que recuerden a la ciudad perdida del Atlántida? ¿Tenga integrada una especie de acuario?
Con estas preguntas son con las que doy paso a mi siguiente etapa dentro de mi ecosistema de creación:
3. Proposición
Con proposición me refiero al acto de proponer. Para la etapa anterior yo debí haber organizado mi lista de requisitos que debe llevar mi proyecto. Al haber pasado por la recolección de información, y el filtrado de ésta, tengo que contar con una serie de puntos en los que se debe basar mi proyecto. Y ojo aquí, estos puntos tampoco deben ser rígidos.
En este momento es cuando empiezas realmente a trabajar, a rayar. Es la bendita lluvia de ideas que pone a tu cerebro a trabajar al 100% con el fin de venir con la mejor idea posible.
Para este caso, mi recomendación personal y la razón por la que siento que es una norma que yo mismo sigo, es porque me gusta mucho la idea de contar con varias propuestas diferentes, de las cuales se filtrarán más elementos.
Bien decía Don Rubén, el albañil con el que trabajé de media cuchara, “para un problema, existen mil soluciones, pero lo difícil siempre es dar con la primera de todas”. Usando esto como fundamento, para este punto me doy a la tarea de formular estas “soluciones” con el fin de encontrar la que mejor me favorezca, y la que más me agrade.
¿Recuerdan lo que comenté anteriormente sobre la lista de puntos que recogimos de nuestro filtrado? Estas no son reglas rígidas. Si por el mismo planteamiento de alguna propuesta, no me es posible cumplir con todos los puntos recopilados, no existe problema, siempre y cuando éste proyecto siga estando dentro de la normativa de construcción, y claro, del contexto del cliente.
He aquí, y solamente aquí, donde mi propio criterio, entra en juego. Aquí yo realmente tomo riendas del diseño, y solamente aquí, mis normas tienen un valor real. Pues, ante todo el cliente siempre tiene la razón.
Por eso la libertad creativa es tan apreciada. Cuando nos dejan el proyecto a nuestra merced, nosotros podemos aplicar nuestros propios gustos y normativas que permitirán crear no sólo un excelente proyecto, sino también uno único y con nuestra esencia.
Colocando un ejemplo sobre la mesa, en mi caso particular, soy increíblemente ahorrativo. Para mí el diseño se basará en las tres Bs: Bueno, Bonito y Barato. Soy alguien sumamente interesado en las casas de interés social, ya que yo hasta la actualidad, sigo viviendo en una de ellas. Me llama demasiado la idea de construir algo funcional y bello, con un presupuesto relativamente pequeño. Y creo que eso se refleja bastante en mi diseño, que realmente no soy tan aventado ni impactante.
Para gustos, colores. Otra de mis normas impuestas es la implementación de lo local dentro de mi diseño. Muebles que se vendan en la ciudad (nada de importaciones), materiales de la región y colores que representen el contexto de la manera más acertada posible. Para mí, cada lugar en este mundo tiene su propia historia, por lo tanto, cuenta con una esencia propia que nosotros podemos aprovechar, en crear algo único para todos. Una obra de arte.
Con esto, recuento mi último paso en la elaboración del proyecto, básicamente son los toques finales y detallitos de menor importancia.
4. Selección y limpieza
Ya es el último paso en mi método de diseño que, en pocas palabras es la propuesta final, y contiene al proyecto en su plenitud. Ésta, debe cumplir con ser la mejor opción, pues contará como la síntesis de todos los procesos ya explicados, en la espera de proyectar la idea más adecuada.
Aquí ya sólo se trata de modificar el proyecto conforme detallitos que vayan surgiendo. Si hiciste bien el paso anterior, no tendrías problemas para este punto, ya que si tomaste en cuenta las diferentes instalaciones y procesos normativos que involucran al proyecto (que obligatoriamente debiste tomar en cuenta), no tendrás ningún impedimento en seguir de aquí en adelante. Sólo faltaría el visto bueno por parte del cliente, de papá gobierno y el proyecto es tuyo.
Y con esto concluiría los pasos rigurosos que yo tomo a la hora de diseñar, que pesen a no ser reglas en sí, ciertamente me rijo sobre ellas, como si de un código o mandamiento se tratasen. Son cuatro pasos primordiales que me dicen cómo actuar y si yo sigo al pie de la letra, me permiten trabajar sin problema.
Ahora, invito abiertamente a cualquiera que haya llegado hasta aquí, a tomar sus propias conclusiones de mi escrito, y formule sus propias reglas a seguir para la creación de sus proyectos.
Entonces, si fuiste observador, te debiste dar cuenta que realmente estas reglas son totalmente ambiguas y se pueden aplicar perfectamente para cualquier situación en la que involucres un proceso creativo. Es un plan sin fisuras de momento, que busca ser perfeccionado con los años, pero que de momento funciona para la situación en que me encuentro. Esto entonces, es un regalo, de mí para todos ustedes. Espero de todo corazón que, de aquí mismo, puedan salir las ideas más frescas y revolucionarias que no hagan más que comprobar que, en efecto, la mente del ser humano es sumamente increíble.
Ahora te pregunto a ti, ¿Cuál va ser tu siguiente idea?



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